Se dice que las canciones populares ayudan a olvidar
por un rato las tristezas y penas de esta vida. Las
canciones que nos recuerdan las alegrías y
las ternuras dejan siempre a un lado de la mente la
parte más cruda de la existencia; la música
y la poesía nos proveen de la energía
espiritual necesaria para seguir avanzando y, aunque
sea por un momento, hacen que nos sintamos grandes
y eternos, como un pueblo milenario a un paso de la
plenitud.
Peio Ospital (Ezpeleta-1948) y Pantxoa Carrère
(Azkain-1948) a menudo nos han hecho sentir así.
Ellos han conseguido un estilo propio y característico
en el que la combinación de canciones populares
con otras de autores más contemporáneos
atemporaliza el canto y su temática. Los sentimientos
humanos primarios, al fin y al cabo, son parecidos
a lo largo de todos los tiempos y se retratan de modo
similar en las canciones populares de todas las culturas:
el amor y su recuerdo que es la melancolía,
la tierra propia y su falta que es la nostalgia, la
familia y su lejanía que es la tristeza, la
felicidad y su añoranza que es la esperanza.
Lapurdi es la provincia más occidental del
norte de Euskal Herria, la única abierta al
mar y por lo tanto ha sido, históricamente,
lugar de paso y de entremezcla de culturas y de sentires,
puerto de arribada para los mercaderes que venían
de ultramar abriendo vías comerciales, último
trozo de tierra que siempre recordarán aquellos
vascos que fueron más allá del mar en
busca de un futuro menos incierto: de esta imagen
perenne colgaron su vida, su amor y en la arena de
sus playas enterraron el corazón. A lo largo
de la historia han sido muchos los versos, coplas
y canciones populares que se han inspirado en Lapurdi,
en su tierra y en sus gentes; la música y la
poesía son, sin duda, el mejor crisol para
salvaguardar el recuerdo y la esperanza.
Este nuevo disco titulado "LAPURTAR
KOBLARIAK" quiere ser un entrañable
homenaje que la pareja de cantantes lapurtanos ofrece
a su tierra natal, a este bello y generoso territorio.
Por otro lado, nos presenta varias generaciones
de poetas y creadores de canciones unidos todos,
por encima del tiempo, en un alma común:
el amor fervoroso a nuestra tierra y a nuestro pueblo:
Manex Pagola, Martin Arrupe, Piarres Ithurralde,
Gratien Adema "Zaldubi", Ganix Halsouet,
Josep Mendiague,...Algunos más conocidos
que otros, todos ellos utilizan un lenguaje sencillo,
fresco, humano, así como grandes dosis de
sensibilidad compositiva para ofrecer un rico y
colorista abanico de imágenes líricas
y canciones para el pueblo.
Los arreglos musicales que decoran este disco (Mixel
Ducau), guardan la simpleza y efectividad adecuada
para ofrecer un sabor especialmente popular y reforzar
el carácter y la credibilidad del repertorio.
La interpretación de Pantxoa ta Peio es natural,
espontáneamente dorada, tan cercana, cálida
y sincera como las mismas coplas que cantan. En este
disco Pantxoa ta Peio recuperan su identidad y estilo:
la elegante sobriedad, la personal originalidad y
el corazón más amable de la canción
popular.
Pantxoa ta Peio siempre son actuales, sus canciones
permanecen siempre vivas en el recuerdo de nuestro
pueblo y mantienen siempre encencida la llama de su
esperanza, haciendo que nos sintamos de nuevo, aunque
sea por un rato, libres, eternos y felices.